Leofilm se hace fuerte en la distribución de envases a domicilio asegurando la entrega en el día desde su depósito estratégicamente ubicado en Paraná, Entre Ríos.

Los golpes rítmicos que daban los relojes para indicar el paso de los segundos hoy se transformaron en ingresos de órdenes de trabajo para Leofilm. Ya sea por email, por teléfono o por Whatsapp, uno de los principales distribuidores de Cotnyl en la región litoral, recibe pedidos de sus casi 400 clientes ubicados en Paraná, Gualeguay, Larroque, Gualeguaychú, Concepción y localidades a lo largo de la costa del Río Uruguay.

El esquema de delivery es absolutamente sincronizado y la promesa de entrega es uno de los estandartes del servicio. Desde las 8 de la mañana y hasta las 20, las solicitudes se agrupan en franjas horarias de dos horas y se despachan para que los locales gastronómicos y comerciales reciban los pedidos en sus domicilios. Blas Toloza, a cargo de la distribuidora, junto a sus doce empleados se encargan de ejecutar la logística con precisión: “Tenemos todo sistematizado, de manera que a medida que ingresan las órdenes se emite una hoja de pedido, se prepara en depósito y al mismo tiempo se genera la factura. El mismo remito nos ‘dispara’ el horario y lugar de distribución. Los vehículos que salen temprano incluyen los pedidos de la última hora del día anterior y el resto se va armando en salidas cada dos horas”.

En total se programan entre 50 y 70 pedidos diarios y se utilizan 4 vehículos. Principalmente, comercializan productos descartables tales como bandejas, films, cajas, vasos y papel, entre los más de 1.000 ítems que reúne el catálogo de Leofilm, al igual que son referentes en la provisión de bolsas personalizadas gracias la fábrica homónima que posee su hermano Leonardo:

“Estamos muy contentos con la evolución que hemos tenido durante estos años, en gran medida fruto de la relación que establecemos con los proveedores como Cotnyl. Con ellos tenemos un trato excelente, somos sus distribuidores desde hace más 10 años: tanto la variedad de sus productos como la calidad respaldada por los certificados que lo acreditan son destacables y es una de las razones por las que nuestros clientes nos eligen. Además, incorporamos las nuevas marmitas de 60 mm de altura que nos está resultando una alternativa de envasado muy novedosa”, resalta Blas.

El año pasado Leofilm inauguró una nueva instalación con una superficie de aproximadamente 1.000 m2 cubiertos, en la que logró concentrar dos galpones de depósito, el local comercial de venta por mostrador y tres oficinas administrativas: “Fue una decisión importante porque nos ubicó en un lugar estratégico para nuestra distribución en la zona. Por un lado conseguimos hacer más eficiente la operación alineando la necesidad de mejorar los precios de venta, y por otra parte, seguimos haciendo foco en la calidad de los productos que vendemos para responder a las exigencias de los clientes”, concluye.

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