Moreno y Venier es el mayor distribuidor de envases descartables de Salta y Jujuy ostentando el 70% del mercado regional: “Lo logramos con mucho sacrificio y honrando siempre nuestras obligaciones”, destaca Miriam en plena celebración de los 30 de años de la fundación de la empresa.

Salta, Salta, Salta y ¡Jujuy!, a un ritmo incansable y con temperamento de júbilo Moreno y Venier recorre las provincias del extremo noroeste de nuestro país para atender a sus 3 mil clientes que se dedican a la comercialización de productos descartables y materias primas para la elaboración de helados. Miriam Moreno, que junto a Gustavo Venier estableció la compañía hace tres décadas, detalla: “Utilizamos la ‘técnica de barrido’ para visitar cada ciudad y pueblo, llegamos a zonas bien alejadas e incluso rurales. Los martes, miércoles y jueves salimos de gira hacia el norte recorriendo unos 1.000 kilómetros, una vez por semana hacemos lo mismo dirigiéndonos al sur, los Valles Calchaquíes y Cafayate, sumando 300 km. y otro tanto lo recorremos cada 15 días dentro de la provincia de Jujuy. De esta manera levantamos los pedidos de preventa y los clientes ya saben que reciben todo la semana entrante”.

La afianzada logística la conduce Gustavo, quien no sólo se apoya en sus cinco vendedores que acompañan las travesías, sino que es organizada con el soporte de 2 camionetas y 3 motos para hacer eficiente la cobertura. Y para los despachos, que incluyen los pedidos por venta telefónica, utilizan 3 camiones Mercedes Benz y 6 Traffics que salen de su depósito central de 1.500 m2. Así, y gracias a la labor de sus 25 empleados, logran abastecer al 70% del mercado. “Es un trabajo muy exigente y requiere de mucho sacrificio, pero después de tantos años podemos estar satisfechos del vínculo que tenemos con nuestros clientes y con los proveedores, muy importantes ya que son quienes confían en nuestro compromiso y saben que siempre honramos nuestras deudas”, reflexiona Miriam a poco de cumplir el aniversario el próximo mes de octubre.

Precisamente, la empresa cuenta con más de 300 proveedores que los abastecen de las 112 familias de productos que reúnen más de 3.000 ítems. Según Miriam:

“La zona busca precio, pero también calidad, sobre todo con el frío del invierno aquí es muy común que se cocine locro o cazuela de cabrito. Ahí los envases de Cotnyl son muy requeridos porque resisten altas temperaturas, especialmente las líneas PP103, PP105 y PP107”.

Los proyectos de Moreno y Venier no se detienen ya que acaban de adquirir un galpón de 6.000 m2 en el parque industrial de la capital salteña: “Estamos montando nuestra fábrica de etiquetas térmicas e instalando una máquina para producir bobinas de film en PVC y streech para envoltorios. Esperamos terminarla el próximo año y mudar toda nuestra operación allí”, concluye con entusiasmo.

 

->