Comercializa artículos descartables y de repostería, cotillón, golosinas y hasta desarrolla instalaciones comerciales. “Nuestro secreto es tener stock disponible y saber dar respuesta a las necesidades del cliente”, revela Oscar Bosio que suma más de 35 años viviendo Ushuaia.

Así como el universo es un sistema equilibrado y armonioso, la actividad de la distribuidora Cosmos centra su operación comercial en la capital de Tierra del Fuego y desde allí también abastece a las localidades de Tolhuin y Río Grande: “Para trabajar en Ushuaia tenés que planificar muy bien los tiempos que demanda el transporte en abastecer de mercadería, y aprovisionarte lo suficiente para que no te falte nada”, asegura Oscar Bosio, que junto a su mujer Gladys y sus 16 colaboradores, acaba de cumplir 21 años de la fundación de la empresa.

La logística de los fletes que recorren los 3.200 kilómetros que separan a la reconocida “ciudad más austral del mundo” de Buenos Aires incluye el paso de la frontera chilena y sortear en barcaza el Estrecho de Magallanes. En rigor, puede demorar entre 8 y 9 días, pero según las condiciones climáticas, las interferencias en las rutas y la demora de las aduanas, los fletes pueden llegar a tardar hasta dos semanas. Es por eso que el galpón de 400 metros cuadrados que dispone la compañía como depósito es el pulmón que le permite mantener mercadería siempre disponible. Sobre todo en los meses de afluencia turística cuando llegan los practicantes de los deportes de invierno, como en el período que va de octubre a la Semana Santa cuando se recibe la visita de cruceros de distintos orígenes. Según Oscar: “Son momentos en los que los hoteles y restoranes activan su consumo y hay que proveerlos de insumos y productos. La llegada de los barcos sorprenden con pedidos grandes o especiales, como por ejemplo, un día quieren 400 kilos de nueces porque la cocina prepara un plato con esta materia prima, o los contingentes de turismo aventura buscan armar un set de vajilla con envases especiales para llevarlos en su mochila. Por eso trabajamos todo tipo de descartables y alimentos envasados como frutas secas, semillas, premezclas, tomate triturado, etc. Hay un furor de la gastronomía y nosotros acompañamos esa tendencia”.

Entre los envases comercializados se destaca la línea 100 y las bandejas bisagra con tapa 103CT o 103D, y las específicas para sushi y potes, “también trabajamos las de catering (CAT) que son muy buenas para abastecer al circuito gastronómico… Todos los productos Cotnyl son excelentes. Además, nos atienden siempre y tienen una conducta comercial de respeto, como muy pocos ofrecen”, subraya Oscar.

->