Papelera Camoga sabe cómo equilibrar la provisión de descartables, cotillón y disfraces durante todo el año para abastecer a clientes de Mar del Plata, la Costa Atlántica y localidades del interior bonaerense.

Las góndolas lucen repletas de productos ordenados por categoría y con una variedad que difícilmente alguien se quede sin satisfacer sus necesidades. La casa central de Camoga, en Jujuy 1964, ya suma 1.200 metros cuadrados de superficie y atiende al público mayorista y minorista en la mayor ciudad balnearia del país. “Nos eligen porque tenemos más de 25 años de experiencia en el mercado brindando día a día el mejor asesoramiento y atención personalizada. Los clientes pueden hacer sus compras usando los carritos o ser asistidos por nuestros especialistas”, define Carlos Antonio Petrantonio.

 

Junto a su gran amigo Jorge Luis Felicetti, el 4 de marzo de 1991 fundan la compañía con el único propósito de unir sus fuerzas y emprender la aventura comercial. En su primer local comercializaban exclusivamente artículos de papelería y descartables. Con el tiempo, Camoga se fue expandiendo no sólo en su actividad comercial, siendo importador directo de productos de cotillón, sino que también invirtió en nuevos espacios físicos con la apertura de una primera sucursal que acaba de trasladar a un flamante local con depósito y estacionamiento propio en la avenida Juan B. Justo y Champagñat. Para Jorge fue “el gran proyecto que llevamos adelante durante el 2016. Ampliamos el salón de ventas, incorporamos depósitos para mejorar la logística y organizamos la empresa. Nuestros objetivos para este 2017 es continuar creciendo y mejorar continuamente”.

 

Según indican, por la estacionalidad veraniega es habitual que se incremente la demanda de productos descartables, pero se ve compensada por la merma en los consumos de artículos de cotillón y disfraces destinados a fiestas, conmemoraciones o eventos que se suceden a lo largo del año. Entre sus clientes predominan los de Mar del Plata y la Costa Atlántica y también del interior de la provincia de Buenos Aires: Tres Arroyos, Bahía Blanca y Tandil, entre otros.

 

Ambos socios coinciden que buena parte del desarrollo de Camoga, que actualmente emplea a 45 personas, se sustenta en la relación con los proveedores: “Con Cotnyl trabajamos hace más de 20 años. Fue uno de los primeros que confió en nosotros y siempre nos apoyaron para que podamos estar en el lugar que ocupamos hoy en día. Sus productos son excelentes y es uno de los preferidos, no solo por su gran calidad sino también por sus precios”, asegura Carlos, al tiempo que Jorge agrega: “Destacamos su gran atención y calidez humana. Siempre han sido muy amables con nosotros, brindando un excelente asesoramiento, orientación y servicio. Y no me olvido: nuestro personal espera, cada año, recibir las remeras estampadas ya típicas de Cotnyl, para ver cuáles son las nuevas frases con la que la empresa nos sorprende. Siempre tienen una nueva ocurrencia con la que nos sacan una sonrisa en la jornada laboral”.

->