Francisco Moya prioriza la provisión completa de insumos para dar respuesta a un mercado exigente: “No podemos ofrecer sólo calidad o precio, el desafío es tener todo cuando el cliente lo necesita”, subraya.

Al ingresar a su sitio web, la claridad, el orden y la simpleza con la que se listan los productos no da margen para el error. Del mismo modo ocurre cuando se abren las puertas del salón de ventas ubicado en Espejo 256 de la localidad de Guaymallén, Mendoza. “A principios de año decidimos hacer un cambio en nuestra identidad visual que incluyó la modernización de nuestro local de ventas, la incorporación de la nueva gráfica a nuestros vehículos y un rediseño de la página en Internet. Buscamos renovarnos, pero sobre todo dar una señal a nuestros clientes en cuanto al empeño que ponemos para brindar el servicio que necesitan”, explica Francisco Moya, que desde 1995 atiende la región cuyana, y que posee una cartera que supera los 2 mil clientes activos.

Entre ellos, atienden de forma directa a supermercados, bodegas, hoteles, empresas de catering, comercios, locales boutique y hospitales. Pero en la empresa enfatizan que se diferencian por brindar un servicio completo. También cuentan con un canal mayorista para revendedores claramente zonificado.

“Para el próximo verano empezaremos a utilizar una plataforma de venta online”

Para la comercialización poseen cinco categorías de productos bien divididas: insumos gastronómicos, envases descartables, higiene industrial, papelería y regalaría, y cotillón. En total disponen de unos 2.000 ítems y un stock que administran a través de un software de gestión al que acceden sus 18 colaboradores. “Con este sistema organizamos los pedidos, la facturación y la distribución. Las entregas las hacemos directamente con nuestras cinco camionetas Mercedes-Benz”, dice, y también proyecta con entusiasmo: “Para el próximo verano empezaremos a utilizar una plataforma de venta online”.

El crecimiento de la compañía le permitió ampliar sus depósitos. En la actualidad posee 1.800 m² de superficie cubierta, desde donde realiza los despachos y ventas, y otros 1.500 para la recepción y almacenamiento de la mercadería. Sin embargo, Francisco reconoce que ”sin el apoyo de los proveedores nada hubiera sido posible. Cotnyl fue el primero que confió en nosotros y nos tomó en la zona para distribuir sus bandejas descartables, y nos es algo menor porque éramos una empresa nueva en el rubro y joven. Por eso estamos muy agradecidos por los logros alcanzados junto a ellos. Es la empresa pionera en la fabricación de envases en polipropileno y siempre se destacó por la calidad de sus productos. Hace veinte años que mantenemos relación con la familia Nosovitzky, es un gran equipo de trabajo, y resulta fundamental tenerlos cerca porque hoy en día no podemos ofrecer sólo calidad o precio, el desafío es tener todo cuando el cliente lo necesita”. 

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