Saiz Caputo entrega pedidos de un día para el otro gracias a una flota de 10 vehículos que mantiene recorridos permanentes en Capital y GBA.

La operación parece fácil y sencilla: 10 corredores visitan clientes, toman pedidos, los cargan en el sistema, y de forma casi instantánea, son preparados en el depósito para alistarlos a despacho. Al día siguientes, diez camionetas salen de reparto y entregan “puerta a puerta”, envases, bandejas, potes, films, vasos y utensilios; a papeleras, comercios minoristas, supermercados y particulares que comercializan o consumen productos descartables.

 

El punto de partida es el corazón de Mataderos, exactamente en José Enrique Rodó y Larrazábal, pero el recorrido alcanza los 3.000 Km2 de superficie que se suman entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. “Son las dos áreas que manejamos y donde tenemos la mayor cantidad de clientes. Otra parte se lleva a los expresos que usamos para distribuir en todo el país. Y luego están quienes buscan sus órdenes directamente en nuestro mostrador”, indica Ricardo Rodríguez.

“Somos distribuidores de Cotnyl desde que formamos nuestra Sociedad”, subraya Ricardo Rodríguez.

La actividad en Sainz Caputo es así de incesante, su portafolio de productos supera las 1.000 líneas de descartables, con sus variantes de tamaños y características, que las almacenan en sus 4.500 m2 cubiertos. “Somos distribuidores de Cotnyl desde que formamos nuestra Sociedad. Crecimos junto a ellos gracias a que su marca es un sello en el mercado: sus envases son reconocidos por la calidad, e incluso por ser los primeros en introducir el envase de polipropileno. Ya tenemos una amistad y establecimos una relación de mutua confianza… son muy buena gente”, destaca Saverio Caputo, tras haber alcanzado más de 1.500 clientes activos en su cartera y 25 años con su firma. 

 

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