Miguel Ángel Gómez Fernández recuerda cómo se estableció el vínculo con Cotnyl apenas fue lanzada la Línea 100 y de qué forma experimentaron un crecimiento basado en ofrecer productos de calidad y una definida vocación de servicio al cliente: “Ellos fueron los pioneros: crearon un envase de polipropileno indestructible”, afirma.

Distribuidora Neopel

Los depósitos de Neopel bien podrían asimilarse a los templos egipcios: altas columnas y estrechos pasillos uniformes que se conectan con distintas salas. Por allí, circulan los autoelevadores, que casi sin pausa, acomodan la mercadería y conforman los pedidos de los clientes: productos de envasado, artículos de embalaje, para librería y cotillón. “Siempre nos dedicamos a la venta de descartable para gastronómicos”, define Miguel Ángel.

La historia que lo une a Cotnyl, y que lleva más de 20 años, tuvo un particular punto de partida: “Antiguamente, el diario Clarín de los domingos concentraba a los anunciantes de empresas que comercializaban alimentos y productos de limpieza… Un día aparece un aviso chiquito que decía ‘nuevas bandejas de polipropileno’ y era de Cotnyl. El lunes a primera hora llamé por teléfono y fui personalmente a verlas. Para comprobar su resistencia la dimos vuelta como una media y luego la volvimos a su lugar y no sufrió ninguna alteración… Hasta ese día todas las bandejas que uno conocía eran quebradizas, se perforaban cuando se envasaba un alimento caliente y no resistían la cocción en microondas. La prueba fue con el envase 102, la que todos conocemos de la Línea 100. Ellos fueron los pioneros: crearon un envase de polipropileno indestructible y hasta hoy son líderes”, destaca Miguel Ángel.

Neopel atiende a sus más de 1.500 clientes mediante la distribución de productos en todo el país, con una logística de fletes que trabajan de forma exclusiva y permanente para realizar los envíos por expresos a los diferentes destinos, y el reparto directo en Capital y Gran Buenos Aires. “Nuestra filosofía se basa en ofrecer la mayor variedad de artículos para proveer todo lo que una papelera mayorista necesita. Hoy tenemos 3.000 ítems disponibles y un inventario que garantiza la entrega inmediata”, subraya el titular de la compañía que nunca detuvo su crecimiento: primero con un depósito, luego avanzando con la adquisición de galpones linderos, y más tarde cruzando la vereda de la calle 23, ubicada a tan sólo una cuadra de Av. de los Constituyentes y muy cerca de la autovía General Paz, en el partido de San Martín. En total, Neopel hoy suma 5.000 m² de superficie cubierta, el 95% de los productos que comercializa son nacionales y emplea a 40 personas.

Neopel hoy suma 5.000 m² de superficie cubierta, el 95% de los productos que comercializa son nacionales y emplea a 40 personas.

Miguel Ángel explica que su expansión no sólo radica en adaptarse y conocer las demandas del mercado, sino en establecer alianzas con sus proveedores: “A un rotisero que alguna vez se le perforó una bandeja sabe que cuando encuentra un producto de calidad no debe cambiar, no llevaría nunca un artículo más fino o de menor calidad, necesita un producto confiable. Por eso Cotnyl es uno de nuestros cinco proveedores más importantes. Desde que lo incorporamos, es el producto más buscado por calidad, precio, servicio, innovación, e incluso por el respaldo, responden siempre a las exigencias”, y agrega: “Ser el cliente que tiene la factura número uno nos enorgullece”, un papel tan simbólico para Neopel que lo atesoran como el valor de un papiro original.

Cotnyl es uno de nuestros cinco proveedores más importantes. Desde que lo incorporamos, es el producto más buscado por calidad, precio, servicio, innovación, e incluso por el respaldo

 

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